Brăila, situada a orillas del Danubio, es una ciudad con una historia antigua, marcada por tradiciones comerciales y culturales. Su importante puerto fue antaño puerta de entrada de mercancías procedentes de Europa del Este, y su arquitectura refleja influencias otomanas y centroeuropeas. Brăila es una ciudad animada con una vibrante vida cultural, y los paseos a orillas del Danubio son una atracción especial para turistas y lugareños.