Tulcea es la puerta de entrada al delta del Danubio, un lugar único en el mundo, con una biodiversidad extraordinaria. La ciudad tiene un carácter distintivo, mezcla de influencias de las culturas griega, otomana y local. Sus museos y monumentos históricos reflejan su rico pasado, mientras que los paisajes naturales que rodean Tulcea la convierten en un lugar ideal para los amantes de la naturaleza. El delta del Danubio, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, atrae a turistas de todo el mundo por ser un santuario de la fauna europea.